martes, 24 de marzo de 2015

La desintegración familiar.

La Familia

La desintegración familiar tiene en la mayoría de los casos, consecuencias nefastas en las sociedades de todo el mundo. Los peligros a los que se enfrentan diariamente nuestros jóvenes, tiene que ver con la falta de atención de los niños (as),


Cómo viven estos niños?  Desde edades muy tempranas, se ven obligados a enfrentar la soledad; la falta de compañía y compromiso desde la familia. Esto genera inseguridad y malos hábitos en los pequeños ya que  un niño (a) que crece en un ámbito de soledad, carente de afecto, obviamente tiene problemas de autoestima y más posibilidades de volverse drogadicto y/o delincuente. 

Esa necesidad lo obliga a buscar compañía o afecto en los demás, sin saber quiénes son y los riesgos que pueda correr.  Tales peligros no son solamente a nivel interior, pues la incomunicación y el aburrimiento pueden hacer de ellos personas miedosas y abandonadas. Dejarlos solos es atentar contra sus derechos, sin embargo, este flagelo se extiende cada vez más en la vida moderna, la mayoría de las mamás de todos los estratos trabajan y esto genera desintegración familiar.

El aumento de la delincuencia, de la prostitución y muchos otros vicios, se acrecienta diariamente debido al abandono que tienen que soportar los adolescentes por parte de sus progenitores. Si la mamá y el papá hicieran presencia física en el hogar se evitarían las incalculables tragedias que hoy vive la sociedad.

Es evidente que cuando los adolescentes inician su actividad sexual tienen más libertad y soledad, lo que aumenta los embarazos adolescentes y por ende los abortos, los nacimientos ilegítimos y las enfermedades de transmisión sexual. Es común escuchar a muchas madres jóvenes: "si yo hubiera sabido". Realmente estas situaciones son tristes, pues el refugio y el hogar de muchos niños (as) hasta altas horas de la noche, es la calle, lo que trae consigo irresponsabilidad e indisciplina.
Estos niños (as)  no tienen buen rendimiento académico, se les dificulta seguir instrucciones y ser organizados. Una persona que crece en un hogar limpio y ordenado establece la noción y las costumbres de vivir un mundo y una vida ordenada. Estando la mamá o el papá en casa, se atiende con mucha más facilidad las tareas escolares y hogareñas, lo que desarrolla en los pequeños y jóvenes buenas costumbres, y esto  les da sensación de seguridad pues, el niño (a) identifica los papeles de una familia bien conformada y lo que compete a cada uno de los miembros de una sociedad.

Es triste que los buenos modales se pierdan, pues con ellos se pierden también los valores más importantes como: el respeto, la responsabilidad, la tolerancia, la autoestima y muchos otros que en otras épocas eran el soporte de la buena convivencia.
Pese a todos los problemas que vive la humanidad, es necesario que las madres ingresen con mayor frecuencia a la vida laboral a la fuerza, pues la vida moderna así lo exige, lo que causa más divorcios y/o separaciones y por consiguiente más hogares encabezados por uno de los dos padres, abuelos, sin contar con los huérfanos de padres vivos, los que se quedan con otras personas cuando sus padres han emigrado a otros países en busca de oportunidades laborales, dejando sus hijos (as) a la deriva.


Hay muchas explicaciones para la desintegración de la familia, la modernidad aumenta la necesidad de contar con dos sueldos, por otra parte la liberación femenina; toda mujer quiere trabajar para ser independiente, lo cierto es que el ideal de súper mujer sólo se ve en la actualidad, pues ella hoy se ha convertido en la cabeza de la familia, la jefe de la oficina o la trabajadora normal, la madre, la esposa… es decir, se ha convertido en todo, para todos los demás.

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